La segunda ruta que escogemos en los Dolomitas, con el mismo criterio del día anterior, es la ruta del Lago de Carezza. Hay un parking justo al inicio de la ruta en el que no hay problema de sitio si se llega más o menos temprano (nosotros estábamos ahí sobre las nueve). Igual que el día anterior, hay diferentes rutas, con más o menos complicación. Nosotros elegimos una ruta de unos 11 kilómetros pasando por el laberinto de Latemar, pero sin llegar al pueblo de Carezza. Las vistas durante todo el trayecto, espectaculares. Aunque al principio no había demasiada gente, cuando estábamos terminando la ruta se notaba mucho la masificación.
Volvemos a comer y descansar a Salorno y, por la tarde, paseamos por los alrededores, en concreto por el Parque Natural del Monte Corno, donde llegamos hasta la localidad de Cauria. Aquí también es posible realizar rutas de senderismo que no tienen mucho que envidiar a las que ya hicimos en los días anteriores. Volvemos a Salorno para cenar y repetimos cena en Dürer Schänke.