15 de agosto

 Hoy es Ferragosto, fiesta nacional en Italia, y Salorno se levanta engalanada con sus trajes regionales. No tuvimos en cuenta este detalle, porque si no igual hubiéramos dedicado un día más a compartir esta experiencia. Ponemos rumbo al sur, haciendo una escala en Trento, la cual nos sorprende muy gratamente, tranquila, limpia y bonita. De bajada se pueden apreciar desde la autovía castillos y fortalezas muy interesantes que igual merecerían una visita, como el de Avio.

Una vez establecidos en nuestro alojamiento, a 15 minutos de Verona, decidimos acercarnos a alguna localidad costera del Lago Di Garda que no sea excesivamente turística. Optamos por Lazise, que hemos leído que no es de las más frecuentadas. De camino paramos en una iglesia románica que nos llamó la atención a la ida, la de San Floriano. Una pequeña joya oculta.

Para aparcar en Lazise (tarea complicada) dejamos el coche en el cementerio que, a la hora en que llegamos, era gratuito. Justo enfrente hay un parking de pago bastante frecuentado. La información sobre Lazise no resultó del todo correcta. Aunque el pueblo era realmente agradable y bonito, el exceso de turismo le hacía perder bastante de su encanto.  Aún así, nos quedamos a cenar en una pizzería con terraza que nos resultó bastante agradable (y bien de precio).