Al igual que durante todo el viaje, el criterio principal de elección en los Dolomitas es evitar en la medida de lo posible el turismo masivo. Así que, después de mucho investigar, la primera ruta que decidimos hacer es parte del Adolf Munkel Weg, en el Val di Funes.
Llegamos un poco tarde (09:15) y el parking (10€ la entrada) está casi completo. Durante la ruta no encontramos demasiada gente y nos damos cuenta de que el sendero que estamos haciendo no es, en realidad, el Adolf Munkel, sino una variante que pasa por el refugio de Odle. En cualquier caso, es realmente una ruta impresionante. A la bajada, aprovechamos para parar y hacer la típica foto de la cordillera con la ermita de Santa Madalena en primer plano.Por la tarde decidimos visitar Salorno y su Castillo. Desafortunadamente, el horario de visita al interior termina a las 17h y nos tenemos que contentar con visitarlo por fuera. Terminamos el día descubriendo una terraza super agradable para cenar, Dürer Schänke. Nos sorprende mucho ver como aquí el italiano queda en segundo plano frente al alemán.
