En nuestro primer día en la región de los lagos de Italia ponemos rumbo al que probablemente sea el más desconocido de todos ellos, el Lago de Iseo. Subimos recorriendo el lago por su orilla oeste, dirigiéndonos hacia Esmate, un pueblo en la montaña con vistas al lago.
Continuando montaña arriba, llegamos hasta un mirador ausente en los mapas (mirador de Cerrete), desde el que se tienen unas vistas espectaculares al lago. A la bajada paramos en Riva Di Solto, donde disfrutamos del paseo al lado del lago (y de una ceveza con vistas).
Continuamos hacia el norte haciendo parada en Lovere (con una bonita plaza) y Pisogne, donde visitamos la iglesia de SantaMaria della Neve, una iglesia cubierta de frescos. Nos queda pendiente de ver el Monte Isola, al cual renunciamos (como muchas otras cosas) por la masificación turística.

